• Lo festejan los defensores Pereyra y Osorio tras el segundo tanto de Palacios. Coquimbo vuelve con el botín desde Barranquilla y con las semifinales de la Sudamericana a la vista.
Crédito fotografía: 
Efe
El cuadro pirata fue hasta Barranquilla y le dio vuelta el partido al conjunto cafetalero con goles de Rosero (en contra) y del argentino Lautaro Palacios, victoria que lo acerca a las semifinales de la Copa Sudamericana. La revancha tendrá lugar el próximo miércoles en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso.

En una nueva muestra de entereza y el coraje que los porteños llevan en su ADN, Coquimbo Unido dio un paso gigantesco hacia lo que puede ser la primera semifinal internacional en su historia de la Copa Sudamericana al vencer por 1-2 al cuadro local de Junior, juego de ida que dirigió el venezolano  Jesús Valenzuela en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla.

Faltando la revancha que tendrá lugar el próximo miércoles en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, el equipo de Juan José Ribera se presentará con la mejor opción de avanzar a la ronda de los cuatro mejores de la cita internacional, no sólo por la victoria, sino que también por la convicción de un plantel que tiene clara su responsabilidad y que demuestra tener una estructura futbolística como el convencimiento de los pasos que está dando en la exigente competencia con responsabilidad y compromiso.

Coquimbo Unido se enfrentó a un local llenó de experiencia y de buenos momentos en el campo internacional, aunque golpeado por las bajas y los casos de coronavirus que se presentaron horas antes del partido que, incluso, sacó de la banca al técnico Luis Amaranto Perea, siendo reemplazado por su ayudante Luis Grau.

Reacción aurinegra

Incluso el Tiburón mandó en el primer capítulo. Se aprovechó de abrir el marcador a través de un discutible penal por falta del portero Cano a Miguel Borja, minuto 26 y de lo mucho que le costó a los aurinegros dejar atrás el desgaste que significaba la temperatura y la alta humedad.

El primer capítulo fue manejado por los hombres cafetaleros, aunque el  encuentro siguió abierto.

En el lapso final Coquimbo encontró el aire y la banca le dio una mano gigante al barbón que comenzó a salir de manera compacta. Los hombres de ofensiva ya no se sentían tan huérfanos y la frescura de Jorge Gatica junto a Lautaro Palacios, permitieron retomar la recuperación y las opciones en campo colombiano.

Si bien no solos los chilenos sentían el desgaste, Junior se conformó tempranamente con la mínima diferencia, aunque en los primeros minutos de este periodo, Borja y Rangel se asociaron y dejaron mano a mano con el portero a Cetre, que sacó un derechazo que no entró porque se estrelló con el rostro de Cano.

Pudo haber sido una diferencia insalvable, no obstante, el local se apagó físicamente, lo que permitió a los porteños acercarse a la portería del uruguayo Sebastián Viera.

De esa manera, a los 72’, llegó el zapatazo de Joe Abrigo que tras dar en la pierna derecha de Dany Rosero, se incrustó en su arco decretando la paridad cuando todavía quedaba mucho en juego.

Tras esa jugada, Coquimbo se veía más entero, pese a que la igualdad era un tremendo negocio. Sin embargo, y a minutos del pitazo final, los hombres de recambio, Cristofer Salas y Lautaro Palacios,se juntaron para construir el segundo tanto. El trasandino se deshizo de Rosero en el área con un magistral giro sacando un remate imposible de atajar para el guardameta uruguayo.

Ya no quedaba nada. Junior sintió la segunda estocada y cuando pudo igualar, Cano evitó un remate de Cetre para mantener el resultado y demostrar su imbatibilidad de visitante, golpeando donde más duele a los colombianos que saben que tendrán una misión muy compleja en el puerto, donde tendrán que ganar por dos goles para clasificar a las semifinales.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X