• El principal objetivo del comunicador será posicionar a la Región de Coquimbo como protagonista de la noticia.
Crédito fotografía: 
Cedida
Este lunes el destacado periodista nacional asumirá como editor de la filial regional del canal estatal. Tras 27 años alejado de su ciudad natal, el ex rostro de Mega regresa para asumir un nuevo desafío televisivo. En conversación con nuestro medio, trazó sus objetivos y repasó sus inicios en el mundo de las comunicaciones

A casi una semana de anunciar su salida del matinal “Mucho Gusto” de Mega, el periodista Carlos Alberto López regresó a La Serena para asumir un nuevo desafío laboral. En conversación exclusiva con El Día, confirmó que este lunes 29 de julio asumirá como editor regional de TVN Red Coquimbo.

El comunicador, reconocido por su participación en exitosos programas de corte policial como “Alerta máxima” y “Estado de alerta”, vuelve a su ciudad natal con una mochila cargada de aprendizaje y ganas de reflotar uno de los proyectos más ambiciosos del canal estatal.

“Si he estado adentro de una cárcel con los reos más peligrosos de Chile, créeme que no me va a temblar la mano para develar las realidades que hasta ahora no han salido a la luz en la región”

Según confiesa a nuestro medio, su principal objetivo será que “la región de Coquimbo sea protagonista de Chile, no puede ser posible que las realidades que se viven en provincias no salgan al país. Quiero darle la posibilidad a todas las comunas de ser parte y que puedan vernos en todos los rincones”.

Respecto a su llegada como rostro ancla de la estación, comenta que “me lo tomo con mucha humildad, pero a la vez con grandes expectativas. Estoy en el momento más activo de mi carrera, con 25 años de experiencia en radio, prensa escrita, agencias de noticias y televisión. Por lo tanto, aplicar todo eso a mi zona me llena de alegría”.

 

Sello en terreno

En el mundo de las comunicaciones, López se ha caracterizado por estar donde las papas queman y esta vez no será la excepción. “Mi forma de hacer periodismo es en terreno, mojándome las patitas y experimentando miedo”, cuenta sobre la filosofía que pretende transmitir a su equipo de trabajo.

“Estoy impresionado por el cariño que la gente me ha demostrado a través de redes sociales y llamados telefónicos (…) Es un cambio total, de trabajo, de ciudad y de vida. Tengo muchas ganas de hacer cosas y pretendo plasmarlas en mi futuro equipo”

En este punto, es claro en afirmar que “si he estado adentro de una cárcel con los reos más peligrosos de Chile, créeme que no me va a temblar la mano para develar las realidades que hasta ahora no han salido a la luz en la región. Si me tengo que enfrentar a situaciones complejas no tendré ningún problema”.

Por lo pronto, su misión será interiorizarse en el corto plazo acerca de las problemáticas que afectan al territorio regional, así como también acostumbrarse a un ritmo de vida más cálido y pausado. Sin duda retomará las anheladas caminatas por la playa y las visitas al estadio La Portada.

 

Calidad de vida

Cuando recibió la oferta de TVN, Carlos López se encontraba viviendo uno de los momentos más auspiciosos de su carrera, como notero estrella del matinal más visto de la televisión chilena. Sin embargo, no lo dudó y aceptó el desafío, pensando en lo mejor para él y su familia.

“Cada paso que he dado en el último tiempo en mi vida profesional ha ido de la mano con un crecimiento y este que estoy dando ahora, que es un salto al vacío, créeme que lo hago con mucha esperanza"

“Muchos me decían que para dejar el canal número uno del país y el programa en su mejor momento estaba loco, pero yo siempre soñé con regresar a mi ciudad. Mi idea no era hacerlo con la cola entre las piernas, sino que empoderado y siento que en este momento estoy llegando así”, reflexiona.

Respecto a cuál fue su principal motivación, explica que “no es una decisión que tomé del punto de vista eminentemente profesional y periodístico, ya que la tomo también desde la vereda familiar y personal, porque sé que va a ser bueno para mí y voy a tener una mejor calidad de vida junto a mi esposa e hijos”.

En este sentido, el ex rostro de Mega confiesa que quiere ser un padre aún más presente y no perderse ningún proceso de crecimiento de sus pequeños. Asimismo, también valora la posibilidad que tendrá de poder escapare a la playa o de disfrutar de los hermosos paisajes del Valle de Elqui.

 

El antes y después

Si bien inició su vida escolar en el Colegio Serena, egresó de cuarto medio de la Escuela Experimental de Música, donde fue compañero del gran artista regional Cristian Cuturrufo. Recuerda aquella época como “una experiencia maravillosa” y anhela que alguno de sus hijos siga ese camino.

Su amor por el periodismo lo descubrió tiempo después, cuando entró a estudiar Químico Laboratorista a la Universidad de La Serena. Y es que sus ratos libres los pasaba en la radio Colina Ambiental, que estaba ubicada al costado del casino en el actual campus Andrés Bello.

Su voz y su impronta llamó la atención de un periodista de la casa de estudios, quien lo invitó a ser parte de la Radio Agricultura, como reemplazo en la lectura de noticias. “Me contrataron y un fin de semana se produce la fuga de la cárcel de reos de La Serena y me tocó despachar para Santiago”, rememora.

Según cuenta, fue aquel hecho ocurrido en 1991 que marcó un antes y un después en su vida. “Llegué a la casa y mi mamá me dice orgullosísima que me había escuchado y que creía que estaba perdido porque ella veía que yo vibraba con el periodismo. Me dice que podía irme y volar”.

En ese momento hizo sus maletas y junto a su prima María Angélica viajó a Santiago a matricularse en la que sería la carrera de sus sueños. Cabe destacar que en la capital regional también se desempeñó en radio El Faro, Serena FM y en Tele Norte. El gran salto lo dio en la extinta radio Chilena, donde estuvo tres años.

Posteriormente se integró al equipo de radio Cooperativa, medio que lo acogió por otros tres años. Después fue parte del periódico La Hora cuando era vespertino y competía con La Segunda. El primer paso a la televisión lo dio en La Red (tres años), luego se fue a Mega (ocho), CHV (ocho) y finalmente retornó al canal del Holding Bethia.

 

Perro sabueso

Cuando se inició en el periodismo, Carlos López soñaba con hacer un programa científico, pero las vueltas de la vida le tenían preparada otra cosa. Al contrario de lo que alguna vez imaginó, hoy es uno de los periodistas más reconocidos en el ámbito policial, un reportero de la vieja escuela.

Al respecto, asegura que “no me arrepiento de nada, me ha dado las mayores satisfacciones y la posibilidad de conocer a mi esposa”, con quien cruzó miradas por primera vez en un allanamiento en la Legua. Ella cumplía sus labores como funcionaria de la PDI y él se encontraba reporteando.

Sobre cómo nace su relación con el periodismo policial, cuenta que “cuando trabajé en la radio Chilena me tocaba hacer el móvil muy temprano, entonces teníamos que empezar a buscar la noticia. En ese tiempo no existía Internet, así es que reporteábamos a la antigua, haciendo un recorrido por Carabineros, PDI y consultorios”.

“Empecé a generar fuentes y a realizar cursos. No me di cuenta cuando ya era uno de los más especializados en la materia, no es que lo haya buscado”, agrega. Además de haber estado a la cabeza de programas como “Alerta máxima”, es dueño de los móviles más vistos de matinales como “La mañana” y “Mucho gusto”. 6001i

Corazón granate

-¿Es cierto que eres hincha de Club Deportes La Serena?

“Yo sé que esto me va a traer problemas con la gente de Coquimbo Unido (ríe). Es un tema de cuna, toda la vida he sido granate. Soy un hincha fiel, lo he sido siempre. Me van a ver en el estadio, aunque los primeros meses no porque viajaré a ver a mi familia, pero después cuando se vengan, voy a tener mi puesto en el estadio para apoyar en las buenas y en las malas”.

 

¿Las redes sociales han perjudicado el periodismo?

“Para mí las redes sociales son una tremenda herramienta para ejercer tu trabajo, el problema está en que mucha gente se queda con ellas como única fuente. Si es un complemento del reporteo fantástico, pero no hay que quedarse solo con eso, ya que están las famosas fake news.

Es súper importante acordarse de nuestros viejos maestros, de aquellos que nos decían que la noticia estaba en la calle. Para mí no hay nada más lindo que empaparse del terreno y conversar con las fuentes. Generalmente las nuevas generaciones de periodistas son un tanto cómodas y replican las cosas sin tener la certeza”.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X