un hierbatero curioso, amante de la naturaleza, deja receta para prolongar la existencia en este mundo circunstancial. Cuando la naturaleza resulta madre y madrastra. Donde pasan y pasan los años y la fuente de la juventud no es otra cosa que una utopía. En un bosque de la China... Li Chi Huèn (1677-1933). Vive 256 años y cobra actualidad en este fin de año (2016) al aparecer sorpresivamente en las pantallas de ordenadores hogareños y otros en esta parte del Sur del mundo. ¿Hay alguna Fuente de la Juventud? ¿Dónde? Hum. (En América Latina aún no aparece la utopía que buscara Ponce de León allá por el siglo XVI). Se insiste, señalan. Al principio, tarde del miércoles 28, podría tratarse de una broma de inocentes. Pero, luego el flujo de información aproxima más a la credibilidad. Ya a comienzos del año el tema de la longevidad - “Nona” Diario El Día de La Serena, Chile-  había sido abordado por el temerario colaborador del medio serenense y DIARIO DE CUYO, en la Provincia de San Juan, Argentina. Y, no es para menos, el hombre vivió acorde con la naturaleza de su China alerta y generosa. Cuentan en el periodismo vigente que atrás quedaron 23 esposas y 180 hijos. Maestro en Artes Marciales y diestro en la medicina natural china sus consejas sintetizadas por la revista TIME - 15-05-1933-  eran mantener tranquilo al corazón, sentarse como una tortuga, caminar rápido como una paloma y dormir  como el perro. Además, consumir el arroz en comida y vino. En la lonja ribereña no hay almácigos de la hierba Centella Asiática para equilibrar cuerpo y alma tal como lo hacía el protagonista de  esta nota. Sin embargo, el par de diaguitas actuales al filo de los cien  años (Luis Rojas (96) único sobreviviente de la anécdota “El Diablo en Diaguitas” y Luciano Rojas (93) dueño del palto gigante en Vicuña con 120 años en el huerto); no dejan de mirar a la montaña Mamalluca del valle elquino.  

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