Una ribereña diaguita, decidida y tenaz, envía un par de mensajes para cumplir deseos secretos en la capital mistraliana. Cuando las hadas actuales vuelan tal como en el inicio de los globos aerostáticos. Donde a los rituales del ayer se agregan los muñecos de trapos por lo bajo y globos de la suerte por lo alto. No importa los años que tengas...La calle de los regidores Jeremías Tapia, Luis Vásquez, Juvenal Vergara, entre otros -Maipú en “Población Manuel Rodríguez” de Vicuña- adquirió vida anunciada en la medianoche de Año Nuevo. Cuando, curiosamente,  al estampido de las bengalas en sus formas con gamas de colores y demâses; una flota de naves de papel inflado al estilo de animaciones en PhotoShow por más de algún diseñador o internauta soñador surcaron el cielo mistraliano. Y, lo humano, no es chiste, al pedir más allá del milagro. La angustia y la soledad es una tapadera para la felicidad que debería estar en cada acto...bien o mal. (El amor no correspondido, al parecer, supera cualquier encuesta). Es peor aún vivir en el repudio -a veces- incomprensible. Hum. Son despedidas tal como en orbituarios: “Tan buena (o) que era..., se oye por ahí. Y, medio mundo, desea salir de las soledades. “En el pedir no hay engaño”, decían los ribereños del ayer.Pero,  retornemos al futuro Paseo de los Regidores en los minutos previos a los abrazos del ¡Feliz Año Nuevo 2017! Mientras desde el Cerro de la Virgen, la ciudad de Vicuña se ilumina con los ramilletes frondosos de la pirotecnia; los muñecos a quemar parecen cobrar vida y salud; el olor de los asados sale de los pasajes; alguien - Teresa Contreras- despacha el deseo y el otro “no se quiere ir”, señala muy preocupada. De todas maneras, el globo un tanto “chingado” tomó altura con bamboleo luminoso de la vela encendida en la noche elquina.  Raúl Rojas y su familia, por otra parte, aseguran  que este año es el de los “Globos de la Suerte”. ¡Vale! 

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