La pandemia del Covid19 ha acelerado la conversión a un mundo DARC (Digitalizado, Automatizado, Robotizado y Conectado). Muchos hemos vivido de manera cotidiana en este nuevo mundo, Digitalización a través de la lectura de El Día y gestión de documentos con firma digital; Automatización a través de salvoconductos de Comisaría Virtual; Robotización a través de asistentes virtuales en teléfonos, aspiradoras inteligentes y robots en casa e industria y Conectado, a través de redes de internet y en que la frase “se cayó el wifi” es sinónimo de aislamiento.

El ser competitivo en este mundo DARC, requerirá invertir en cerrar brechas de capacidades, como la infraestructura de conexión vía redes 5G que permitirá velocidades de transferencia 10 veces más rápido que lo actual y disminuirá el tiempo de respuesta de la red (latencia) lo que permitirá la conexión de aparatos y equipos en forma simultánea, clave para el desarrollo de la Internet de las Cosas (IoT) y el machine to machine (MtM), lo más cercano a la Matrix que hemos llegado hasta ahora.

Será necesario cerrar brechas de competencias, como el dominio de los algoritmos y la mecatrónica, necesitamos transformar la educación en un modelo continuo de obtención de competencias y habilidades, más allá de la acumulación de grados y certificados.

“Las rentabilidades o ganancias obtenidas en el pasado no garantizan que ellas se repitan en el futuro”, es una frase de los fondos de inversión que nos recuerda que lo que hicimos antes, todas nuestras apuestas anteriores no aseguran el éxito futuro.

Realizar el análisis de nuestras brechas y trazar hojas de ruta para cerrarlas, de manera de volver a pararnos rápido y ser exitosos en la generación de oportunidades de empleo y emprendimiento en este nuevo mundo DARC.

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