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Tanto en la centroderecha como en la Democracia Cristiana realizan su análisis tras unas elecciones donde las tendencias fueron favorables a la izquierda no tradicional e independientes y en la que varios fueron resignados en forma clara o quedaron en suspenso, como es el caso del gobernador regional, que se definirá en balotaje.

Un fin de semana histórico es el que vivimos a lo largo del país, con la realización de las elecciones municipales (alcaldes y concejales) constituyentes y gobernadores regionales, que marcó un nuevo escenario. Esto, fundamentalmente de cara al proceso de conformación de la nueva carta fundamental y por cierto, en cuanto a los gobiernos regionales.

Los más golpeados fueron los partidos tradicionales, en especial la coalición gobernante y otro de los conglomerados históricos por excelencia: la Democracia Cristiana, para muchos, puntal fundamental de la transición pero que ha perdido cada vez más representatividad, lo que a nivel regional se hizo sentir con varias pérdidas. La más dolorosa, sin duda, el municipio de Coquimbo con la derrota de Marcelo Pereira, que puso fin a 28 años del falangismo en el puerto. Y por supuesto, no haber podido alcanzar la gobernación regional, donde Krist Naranjo y Marco Antonio Sulantay irán a una inesperada segunda vuelta y Ricardo Cifuentes sólo se tuvo que conformar con un tercer puesto.

Cabe destacar que a nivel nacional sólo lograron dos constituyentes: el cuestionado presidente DC, Fuad Chahin, cuya “cabeza” fue pedida por Francisco Huenchumilla y Christian Viera, independiente en cupo del partido (Distrito 17).

El presidente regional del partido, Patricio Solís, en conversación con diario El Día, aseguró que “estamos en un proceso de análisis y reflexión respecto de los resultados del fin de semana. Creo que en el caso de los constituyentes podemos encontrar un fuerte rechazo a los partidos políticos y esto es un reflejo de los cambios del país a partir del 18 de octubre del 2019”.

Respecto a lo sucedido a nivel local, sienten con fuerza la derrota en materia de gobernador regional, en la comuna de Coquimbo y en Monte Patria. “Debemos replantearnos para ofrecer nuevas posibilidades a la ciudadanía. Valoramos de todas maneras el haber obtenido los municipios de Vicuña, Combarbalá e Illapel. Sin embargo, superamos los veinte concejales electos, lo que nos transforma en la primera fuerza regional en ese cargo”, aseguró.

En tanto, uno de los emblemáticos de la DC, el diputado Matías Walker, recordó que “como presidente de la Comisión de Constitución allané el camino que facilitó la participación de independientes. Y eso permitió que muchos llegaran al proceso constituyente, lo que le dará legitimidad al sistema”, reconoció.

Sin embargo, como militante, admitió que “nos dolió mucho que Ricardo Cifuentes no pasara a segunda vuelta, lo que no estaba ni en el más pesimista de los cálculos. Pero lo importante es acatar la voluntad soberana de la gente”. Por otro lado, “perder los municipios de Coquimbo y Monte Patria también nos duele, porque se produce debido a las propias divisiones al interior de la Democracia Cristiana”, aseguró el parlamentario.

 

Con preocupación

En el caso del oficialismo, las caras tampoco son muy felices. Si bien a nivel municipal mantuvieron alcaldes emblemáticos como Hernán Ahumada en Paihuano, Yerko Galleguillos en La Higuera y Claudio Rentería en Ovalle, las “caras largas” no se hicieron esperar por la baja representatividad en materia de constituyentes a lo largo de Chile.

En la región, sólo lograron incorporar a Roberto Vega (RN), el gran ganador del oficialismo. Sin embargo, se instaló el suspenso de cara al balotaje por la gobernación regional, donde Marco Antonio Sulantay deberá enfrentar a Krist Naranajo, quien logró la primera mayoría por sobre él y Cifuentes. Toda una sorpresa incluso para los estadísticos.

El presidente regional de la UDI, Oscar Tapia, en diálogo con El Día, indicó que “esta es la tónica de lo que venía ocurriendo desde el estallido social, donde se castigó a los partidos tradicionales. Sin embargo, estamos trabajando, porque queremos asegurar el triunfo de Marco Antonio Sulantay”.

Si hay temor por la posibilidad de que los votos de Ricardo Cifuentes y Javier Vega puedan perjudicar al militante UDI, Tapia considera que “está todo abierto, porque esta es una nueva elección con candidatos que representan a las nuevas generaciones. Además, creo que muchos votos de Cifuentes perfectamente pueden ir con nosotros, porque Marco Antonio representa una opción moderada”.

El propio Sulantay, en diálogo con nuestro medio, señaló que “las dos opciones que irán al balotaje representamos el cambio generacional, algo que la gente está pidiendo, pero que tienen diferencias importantes. Yo creo que represento un cambio más transversal, más de centroderecha, versus una candidata que tiene mayor cercanía con el Partido Comunista. Creo que tengo la primera opción”.

Sobre si considera que este resultado es un traspié, teniendo en cuenta el contexto como se dio, Sulantay concluyó que “la posibilidad de ir a una segunda vuelta también estaba en nuestros cálculos”.

 

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