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El Día
Docentes de distintas áreas fueron contactados por El Día para comentar sus experiencias con los teléfonos en las aulas. Todos coinciden en su valor como herramienta pedagógica, pero advierten que requiere un trabajo de concientización para ser implementado.

Debate y muchos comentarios ha generado el uso de los celulares en los recintos educacionales. Autoridades, directivos y apoderados se han referido al tema, pero aún quedaba una línea por abordar: la de los profesores. 

Es por esto que El Día se puso en contacto con docentes de diversas materias para consultarles su opinión al respecto y cómo lograr el punto de equilibrio entre la tecnología y el conocimiento en favor de los estudiantes. 

Potenciando habilidades

El profesor de matemáticas Luis Hidalgo fue el primero en atender el llamado de El Día. De entrada, inició la conversación con una reflexión.  “La utilización en el proceso educativo inicialmente no ha sido positiva. Los chicos generalmente en vez de darle un buen uso se meten a otras páginas y termina siendo un elemento de distracción”, explicó.

Además agregó “en mis clases tengo el sistema de la “cajita”. Los saludo al inicio y después voy retirando los celulares hasta 10 minutos antes del término de la clase porque aún no se ha aprendido a usar bien el recurso”, comentó.

Sobre el uso pedagógico en el área matemática, Hidalgo señala que “en mi asignatura como tal, uso de planillas Excel para ver análisis de datos, software educativos para ver cómo se grafican las curvas y las alternativas financieras, sí, es incorporable. Pero siempre tomando la precaución de que los alumnos se enfrentan a la Prueba de Selección Universitaria con un lápiz grafito y una goma y debe agilizarse el cálculo mental. En países como China o Japón, que son exportadores de tecnología, no dejan usar calculadora ni ningún tipo de tecnología en la sala de clases porque la idea es desarrollar el pensamiento lógico matemático”, expuso. 

Finalmente, recalcó la importancia de mantenerse actualizado como profesional para entregar una  mejor clase a sus pupilos. “En estos tiempos es importante no quedarse en lo arcaico. El uso de la tecnología es un medio, una herramienta, no es lo esencial.  Es una forma de ir ordenando el conocimiento con ciertos programas que permiten a los chicos ir visualizando los fenómenos que a veces lo teórico no lo muestra.  Uno debe ir adaptándose a los tiempos y regulando el uso para que sea un elemento a favor y no en contra”, proyectó. 

Actualizando historia

La profesora de historia, Helen Alfaro, también conversó con El Día, donde aseguró que “estoy de acuerdo siempre y cuando tenga un buen uso. Hay muchas aplicaciones o plataformas  educativas digitales para trabajar con celulares. Pero eso va a depender de varios factores, como la red de internet que entregue el colegio”, comenzó diciendo.

Del mismo modo, señaló la necesidad de “ir adaptándonos a los nativos digitales. Ellos manejan muchísimo mejor que nosotros las plataformas y las aplicaciones. Pasan muchas horas en línea. Incluso, muchas veces ellos me van enseñando a mí. Es muy pertinente. Te doy un ejemplo: el otro día estábamos viendo la guerra fría y puse por internet para ver caricaturas del tema y las fuimos analizando con los estudiantes”, sostuvo.

Su colega Mayling Joo fue otro de los docentes entrevistados por El Día. Para ella, a estas alturas “el uso del teléfono está tan generalizado que es muy difícil prohibir que los niños lo usen. Además de eso, uno considera que es una herramienta súper útil para los apoderados y tener un cierto control con sus hijos. El problema son los tiempos y los momentos para usarlo”, inició.  

La profesora dice valorar el uso del celular en las salas de clases porque “es una súper buena herramienta para que ellos puedan extraer información, entonces uno les da referencias de ciertas páginas y ellos la buscan. Esto pedagógicamente optimiza el tiempo, porque te ahorras llevarlos a la biblioteca y su manejo es tan bueno que no tienen problemas para avanzar en las actividades solicitadas”, detalló.

“También hay ahorro de tiempo y dinero para los apoderados, porque no necesitan estar imprimiendo ni fotocopiando. El material lo sacan directamente  del celular. Así solo nos resta enseñarles a usar la información”, complementó.

Acerca del uso práctico de las plataformas digitales, Joo señala que  “hay unas aplicaciones que te permiten evaluar inmediatamente el progreso de cada alumno en la sala de clases. Son súper prácticas y para ellos es fácil utilizarlas”, recalcó.

Para culminar, advirtió la necesidad como profesionales de la educación de estar en constante evolución, lo cual es tema entre colegas. “Siempre son necesarias las capacitaciones y las actualizaciones. Creo que los colegas que tienen más edad han ido quedando un poco atrás y desconocen estas nuevas tecnologías. Pero en general, entre docentes comentamos las aplicaciones y las experiencias con el uso del celular en nuestras clases”, remató.

Una buena alternativa

Los entrevistaron coincidieron en otorgar una buena calificación a la aplicación Kahoot! que les permite poder crear cuestionarios de evaluación para desarrollar con sus pupilos. En esta, el profesor puede crear cuestionarios o diversas modalidades para aplicar los conocimientos adquiridos en la materia de turno. La aplicación es gratuita. 

 

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